BIENVENIDOS

Este es el blog de José María Alegre Barriga, profesor de Cultura Clásica en el IES Profesor Hernández Pacheco de Cáceres. El objetivo del mismo es recopilar en él los recursos didácticos utilizados en clase como complemento a la enseñanza de las asignaturas de Griego, Latín y Cultura Clásica.

domingo, 26 de abril de 2020

La EBAU y el coronavirus.

Como consecuencia de la crisis provocada por la pandemia y para evitar el perjuicio que la suspensión de las clases puede haber causado a los alumnos de 2.º de bachillerato al haber quedado algunos de los contenidos de la EBAU sin ver en los dos primeros trimestres, se ha decidido modificar los criterios de evaluación y los modelos de examen para aumentar la optatividad y permitir a los alumnos adaptar mejor los exámenes a los contenidos trabajados en las clases.

En el caso de latín y de griego, los criterios de evaluación y los modelos de examen que finalmente se han concretado son los siguientes:

LATÍN.
Nuevos criterios de evaluación 2020.
Nuevo modelo de examen 2020.

GRIEGO.
Nuevos criterios de evaluación 2020.
Nuevo modelo de examen 2020.

En ambas materias los modelos de exámenes son muy parecidos, pero hay algunas diferencias que aclaramos a continuación.

El PRIMER BLOQUE del examen es el de los textos, con un valor de 5 puntos. El alumno debe elegir uno de los dos textos que se presentan.

El SEGUNDO BLOQUE es el de gramática y aquí hay algunas diferencias entre latín y griego.

En latín se han agrupado la morfología, la sintaxis y el léxico en un bloque que vale 3 puntos. El alumno puede elegir libremente tres de las seis cuestiones planteadas. Es decir, puede elegir dos preguntas de morfología y una de léxico, o dos de léxico y otra de sintaxis y así todas las combinaciones posibles independientemente del texto que se haya elegido para traducir.

En griego se ha agrupado en este segundo bloque sólo aquello que está en relación directa con los textos: la morfología y la sintaxis. Este segundo bloque en el examen de griego vale 2 puntos y plantea 4 preguntas, dos de morfología y dos de sintaxis. El alumno debe elegir libremente dos preguntas de las cuatro planteadas independientemente del texto que se haya elegido para traducir. Es decir, puede elegir una de morfología y otra de sintaxis del texto traducido, o una de morfología y otra de sintaxis del texto no traducido, o dos de morfología o dos de sintaxis.

El TERCER BLOQUE es el de literatura o literatura + léxico, porque en griego se incluye el léxico también.

En latín se presentan al alumno dos preguntas con dos opciones cada una. Una pregunta de desarrollo con el valor de 1,5 puntos, y otra de cuadros de relaciones con el valor de 0,5 punto. El bloque vale en total 2 puntos. El alumno debe elegir una opción de cada pregunta, es decir, debe elegir una pregunta de desarrollo (1,5 puntos) y un cuadro de relaciones (0,5 punto).

En griego este bloque además de la literatura incluye el léxico y vale 3 puntos. El alumno debe elegir libremente tres cuestiones de las seis planteadas: dos de léxico, dos de literatura de desarrollo y dos de cuadros de relaciones de literatura. Aquí todas las preguntas valen 1 punto. Fíjate que ahora en griego el cuadro de relaciones vale 1 punto y no 0,5 como en latín y como estaba establecido antes de estos nuevos modelos de examen.
Así pues, el alumno puede elegir dos preguntas de léxico y un cuadro de relaciones, o dos cuadros de relaciones y una de léxico, o una de literatura de desarrollo más una de léxico y una de cuadro de relaciones, etc.

Como veis, en los dos modelos se ha aumentado la optatividad y el alumno podrá adaptar más fácilmente el examen de EBAU a lo que haya trabajado en sus clases. Y luego, cada materia permite lo que permite. Por ejemplo, en latín el alumno puede no responder, si así lo desea, a las preguntas de morfología o de sintaxis o de léxico, pero obligatoriamente tiene que responder a una pregunta de literatura de desarrollo y a otra de literatura de cuadro de relaciones; en griego, por su parte, hay que hacer obligatoriamente morfología y sintaxis o sólo morfología o sólo sintaxis en el segundo bloque, y en el tercero puede el alumno evitar las preguntas de desarrollo de literatura o evitar las preguntas de léxico o las preguntas de cuadros de relaciones de literatura, si así lo desea.

En resumen, que se han facilitado bastante las cosas y que los alumnos pueden estar más que tranquilos, que es de lo que se trata en la situación tan excepcional en la que nos encontramos. Habrá que ir viendo el desarrollo de los acontecimientos y esperar que finalmente las pruebas de la EBAU puedan realizarse sin riesgos en las fechas previstas. De momento, seguimos trabajando con mucho ánimo.

Curate ut valeatis!











lunes, 23 de marzo de 2020

Coronavirus, Verbos y Canciones.

La crisis del coronavirus me hace reflexionar sobre muchas cosas. Entre otras, que esto del teletrabajo es bastante más complicado y laborioso que dar las clases de forma presencial. Primero, porque hay que echar mucho más tiempo en organizar las tareas para los alumnos; segundo, porque hay que preparar las tareas mismas y además con frecuencia sus correcciones. Grabamos vídeos, audios o escribimos anotaciones y explicaciones, que es lo que al final a mí me resulta más fiable para evitar luchar contra las complicaciones de la tecnología. Algunos intentan dar las clases por skype, pero al final estamos confinados en nuestras casas, en bata y en pijama, con niños y con perros -los que tengan la suerte de tener perros- y no es de recibo compartir tanta intimidad. Y luego están las redes sociales, que nos mantienen todo el día conectados y prolongan nuestra jornada laboral de sol a sol causando un estrés innecesario. Yo, al menos, necesito desconectar.

También he llegado a la conclusión de que esto de Apolodoro, Fedro, Esopo o Eutropio todos los días es un poco aburrido y que están mis alumnos como para hablar de ranas, emperadores u osos que cazan cangrejos con los pelos de sus patas. Tal vez necesiten ahora un poco de motivación, ánimo y alegría, un poco de sursum corda, vamos.

Así que, sin dejar de enseñar lo que debo enseñar (Dios me libre), he decidido dejar de lado un ratito el programa oficial y proponer a mis alumnos de segundo de bachillerato un repaso de la morfología verbal a partir de la lectura de la canción del Dúo Dinámico Resistiré, que he tenido el atrevimiento de traducir al latín, tan de moda estos días. Como podéis ver más abajo les va a venir muy bien para repasar el presente de subjuntivo, el futuro, la perifrástica e incluso el gerundivo. Y luego, como pretexto, les haré repasar todo lo demás, faltaría más. Además, como regalo sorpresa, les he colocado subtítulos a dos vídeos, uno con el tema cantado por el Dúo Dinámico, para que se aprendan la canción, y otro con el tema instrumental, para que puedan cantarlo latine como un karaoke.

Aquí os dejo todo el material, por si queréis usarlo.

La letra en español y latín podéis descargarla aquí.

La canción cantada en latín por Leonor Trinidad, Rodrigo Rodríguez y José María Alegre.

El vídeo con los subtítulos en latín cantado por el Dúo Dinámico en español es éste:



Y el que tiene los subtítulos en latín para el Karaoke es este otro:




Curate ut valeatis, amici.


viernes, 6 de marzo de 2020

Olimpiadas del Mundo Clásico 2020.

Alumnos del IES Profesor Hernández Pacheco de Cáceres.
Una nueva edición de las Olimpiadas del Mundo Clásico ha tenido lugar esta mañana en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Extremadura. Se han congregado, convocados por la SEEC de Extremadura, profesores y alumnos de cultura y lenguas clásicas venidos de todos los rincones de Extremadura para participar en los talleres en los que se recrean y muestran actividades desarrolladas en Grecia y Roma: una representación teatral basada en la mitología clásica, talleres de animación teatral, de mosaicos, de pintura de cerámica, estuco, joyería, perfumes, escritura... También la jornada se ha convertido en un día de convivencia entre los alumnos de los diferentes centros que, como cada año, han quedado encantados con la actividad. 

Puede accederse a una galería de imágenes de la actividad aquí.

domingo, 1 de marzo de 2020

Europa y el oráculo de Delfos.

Álbum de fotos.
De nuevo a Grecia. Uno se puede pasar casi treinta años sin  regresar a un país con el que le unen vínculos sentimentales casi desde la adolescencia y, si los hados le son favorables, visitarlo dos veces en el transcurso de un año. De nuevo a Grecia. Y de nuevo feliz de haber vuelto con mis alumnos. Por varias razones. La primera, porque no todo está en los libros ni entre las paredes de un aula y es importante, si surge la ocasión, reforzar el aprendizaje y los conocimientos experimentando sensaciones auténticas y no sólo virtuales o impresas: sentir el bóreas en la roca sagrada, el soplo que Eolo envía desde la bahía de Nauplia y llega hasta la ciudadela de Micenas, pisar las piedras que en otro tiempo fueron templos y teatros, medir el tamaño de las esculturas con la regla de tu propio cuerpo, guardar en la retina los suaves colores de los frescos de Tera, ver desde el Areópago descender la blancura de la ciudad hasta el mar. Todo esto es verdadero y, por tanto, como se dice en la lengua griega, nunca se olvidará.

La segunda razón por la que me siento feliz es porque mi ánimo de docente se refuerza cuando veo que existen alumnos que tienen deseos de aprender y disfrutan de las actividades que con tanto esfuerzo preparamos para ellos. Rentabilidad plena lo llamo yo. Hoy creo que es un privilegio contar con alumnos que hacen que nuestro trabajo tenga sentido. Por ello les doy las gracias de corazón.
Y la tercera razón por la que me alegra haber viajado con mis alumnos en esta ocasión es porque quizás hayan podido apartar la venda de sus ojos. Me refiero a la venda que nuestros políticos nos han puesto para impedirnos ver la ignominia que se está cometiendo en Europa. La venda de los seis mil millones de euros que se pagan a Turquía para que frene a los refugiados en su territorio y que no pueden evitar que aun así traspasen las fronteras y lleguen a Grecia viviendo en campamentos de refugiados. Algunos, cada vez más, deambulan por las calles de Atenas mendigando, buscando algo de comer entre contenedores y bolsas de basura, durmiendo envueltos en sus mantas en los bancos de los parques, en los soportales de los edificios de las avenidas o en medio de las aceras, sin ningún pudor, porque ya no les queda nada, ni la dignidad. Parece que nadie los ve, que todo el mundo se ha habituado a que pululen por las calles, como nuevos elementos animados del mobiliario urbano. A un lado de la calle Eolo unos jóvenes toman bebidas en una terraza conversando alegremente y en el lado opuesto, a escasos metros, al cobijo del pórtico de una iglesia bizantina en la que puede leerse en griego "Dios es amor", cinco personas se envuelven en mantas y se arrebujan para combatir el frío y la humedad de febrero. Asia a un lado, al otro Europa, cantaba el poeta.

El gobierno griego tiene pocos recursos para atender a los refugiados y algunas ONG se encargan de distribuir ropa y comida e intentan organizarlos en negocios colaborativos y de autogestión. Pero la solución está todavía muy lejos: hace unos días Erdogan, el presidente turco, abrió sus fronteras para dejar pasar más refugiados a Grecia con objeto de obligar a Europa a intervenir en Siria.

Sí, de nuevo hemos sentido Grecia, es verdad: su luz, su mar, su historia, pero también su miseria. Y la nuestra.

Espero que mis alumnos hayan comprendido que el mundo no es el que se ve en las pantallas de los ordenadores o el que se ofrece en las redes sociales o en las televisiones, que ese mundo es irreal y que todo está retocado para que veamos sólo el reflejo de lo que interesa. Espero que en este viaje se haya despertado su pensamiento crítico y que sus ojos puedan ver ahora no las sombras de la caverna, sino los objetos que las dibujan. Por esto, más que por otras razones, me alegra haber regresado a Grecia.

El último día del viaje visitamos el santuario de Apolo en Delfos, en Fócide, el ombligo del mundo para los griegos, el lugar mágico en el que las águilas liberadas por Zeus desde los dos puntos opuestos del universo se encontraron. Allí el oráculo de Apolo era consultado por ciudades y particulares sobre todo tipo de cuestiones y los sacerdotes interpretaban las inconexas e incoherentes palabras de la Pitia. No sé qué respondería hoy Apolo si Europa, la princesa fenicia que un día vino de Oriente sobre los lomos de un hermoso toro, le preguntase acerca de la acogida de los refugiados. Se me ocurre que tal vez la respuesta de la Pitia podría ser esta otra enigmática pregunta: Fenicia, ¿no te avergüenza dejar morir a tus hermanos?



Una galería de fotos del viaje puede contemplarse aquí.

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miércoles, 26 de febrero de 2020

Versos y Besos 2020.

Como cada año, de nuevo se ha celebrado en nuestro centro el día de San Valentín con la actividad de Versos y Besos organizada por la biblioteca. En esta ocasión los alumnos de latín y griego han participado leyendo poemas de Catulo, Sulpicia, Safo y alguna anacreóntica. Es una forma de rendir un homenaje no sólo al amor, sino a los que desde hace más de veinte siglos lo cantaron y crearon los géneros que todavía hoy cultivamos.


Pueden verse los vídeos de las lecturas en los siguientes enlaces:

Catulo: Llorad Venus y Cupidos, Leído por Carmen y Laura de 1º de Bachillerato.
Safo: Me parece igual a los dioses. Leído por Guadalupe y Laura de 1º de Bachillerato.
Anónimo: Anacreóntica 22. Leído por Paula y Guadalupe de 1º de Bachillerato.
Catulo: Vivamus, mea Lesbia. Leído por Alfonso de 4º de ESO y Paqui, profesora de lengua.
Catulo: Me preguntas cuántos besos. Leído por Alfonso y Leonor de 2º de bachillerato.
Catulo: Odio y amo. Leído por María y David de 2º de Bachillerato.
Sulpicia: Por fin vino el amor. Leído por Sofía de 2º de Bachillerato.
Safo: Unos dicen. Leído por Rodrigo de 2º de Bachillerato.



Concurso Odisea 2020.

Carlos Salcedo y Juan Pedro López.
Durante este mes de febrero se ha desarrollado una nueva edición del Concurso Odisea. Como todos los años, en nuestro centro han participado todos los alumnos de 4º de ESO y de 1º y 2º de bachillerato, agrupados esta vez en 17 equipos. El tema que servía como hilo conductor en esta ocasión ha sido "El deporte en Grecia y Roma" y relacionadas con él han estado las preguntas de mitología, vida cotidiana e historia que se han ido presentando durante los tres primeros días: 3, 4 y 5 de febrero. El jueves, día 6 de febrero, tuvo lugar el tan temido preguntón para los alumnos: "En unos Juegos Píticos venció en una carrera con mucho peso y fue homenajeado en un poema". Acompañaban al preguntón 12 preguntas pistas, también de cierta complejidad, cuyas respuestas en orden aportaban con su inicial una letra de la solución al preguntón: Telesícrates.

Además de divertirse compitiendo, los alumnos han aprendido mucho sobre diversos aspectos del mundo antiguo, no sólo sobre el deporte exclusivamente, sino también sobre arte, literatura, vida cotidiana, historia...

De los 17 equipos de nuestro centro cuatro han quedado clasificados entre los diez primeros de Extremadura, y uno de ellos, Orfeo y Eurídise, de 4º C, cuyos miembros eran los alumnos Carlos Salcedo y Juan Pedro López Botella, obtuvo finalmente el segundo premio autonómico, tras acudir el día 12 a Mérida a la fase de desempate regional.

Enhorabuena a todos los participantes por su esfuerzo y especialmente a los organizadores por todo el trabajo realizado y hacer posible que la cultura clásica durante unos días tenga mayor presencia en nuestros centros.

En este enlace puede accederse a una serie de fotos sobre el desarrollo del concurso en nuestro centro.

martes, 17 de diciembre de 2019

Festum Nativitatis Christi.

En estos últimos días del trimestre, cuando llegan por fin las vacaciones navideñas y las cabezas de profesores y alumnos no están ya para verbos atemáticos ni voces perifrásticas, hay que tomarse las cosas con mayor relajación, eso sí, sin perder del todo el norte.

Este año hemos preparado un popurrí de villancicos bastante conocidos para cantarlos en latín. Os dejo aquí la presentación con la letra y música y un vídeo:




También es un buen momento para seguir escuchando y leyendo latín. Aquí os dejo dos vídeos del Divus Magister Craft en los que se habla de las saturnales y de las fiestas navideñas en la actualidad:







Espero que os ayuden a sobrellevar esta semana con más alegría.

Felicem Nativitatem Christi et Faustum Annum Novum vobis exopto!




miércoles, 13 de noviembre de 2019

¿Visigodo o Romano?

Ayer apareció una noticia en El País, de la que también se hizo eco el telediario de la primera cadena televisiva, según la cual el hermoso acueducto emeritense de los Milagros no sería de fábrica romana, sino que habría sido construido en época visigoda, en el siglo IV, con influencia bizantina. Sin embargo, el consorcio de la ciudad monumental de Mérida, a través de su director, Félix Palma, asegura que el acueducto es, sin ninguna duda, romano, alegando razones científicas, tal y como puede leerse en las noticias publicadas hoy mismo en El Periódico Extremadura y en el Hoy. El enfado del consorcio es monumental. Y no es de extrañar porque, si el patrimonio histórico y arqueológico romano es una de las joyas de nuestra comunidad, entre otras muchas, están las cosas como para que nos lo pongan en duda. Sobre todo, como dice Félix Palma, porque no es propio del rigor científico establecer conclusiones aplicando a un solo ladrillo no sé qué técnicas de termoluminiscencia.
Sea como fuere, y sin cuestionar que no todo tiene que ser como nos dijeron que era, yo seguiré diciendo a mis alumnos que uno de los monumentos más bellos que pueden visitar en Mérida, y además gratis, es el acueducto de los Milagros y que, en mi opinión, debería ser incluso mucho más famoso que el de Segovia. A ver si la controversia sobre su verdadero origen contribuye a darlo a conocer aún más. Lástima que el aislamiento de nuestra comunidad impida a muchos disfrutar de nuestro patrimonio. Con un buen tren a lo mejor era rentable incluso asar cochinillos en el valle del Albarregas.

jueves, 12 de septiembre de 2019

Verba Volant continúa en las ondas.

Este curso podremos seguir contando con la sección radiofónica dedicada al latín y a la cultura clásica Verba Volant que el profesor Emilio del Río coordina desde el 2012 y que hasta ahora podía escucharse los domingos en No es un día cualquiera, programa dirigido por la periodista Pepa Fernández en RNE. A partir de septiembre de 2019, tras los cambios surgidos en RNE, la sección se emite los viernes a las 11 de la mañana en el programa Las Mañanas de RNE. Por tanto, podremos seguir aprendiendo también este curso latín y cultura clásica a través de las ondas. Sin duda es una buena noticia y agradecemos a Pepa Fernández y a Emilio del Río el que mantengan una temporada más esta sección que tanto gusta y motiva a nuestros alumnos.

Para abrir boca, aquí puede accederse al primer Verba Volant de esta nueva temporada, emitido el viernes 6 de septiembre, donde Emilio del Río explica, entre otras cosas, por qué el viernes es el día del amor.

martes, 10 de septiembre de 2019

Un paseo en latín por Herculano.

Daniel Pettersson nos guía en latín por la ciudad romana de Herculano que ha visitado este verano. Tal vez debamos considerar la posibilidad de visitarla este curso junto con su ciudad hermana, Pompeya. Lo vamos pensando. El vídeo, que podéis encontrar en Latinitium, tiene subtítulos en latín y en castellano.





viernes, 28 de junio de 2019

IN PERPETVVM, MAGISTER, AVE ATQVE VALE.


 
Cuando era todavía un niño quería ser naturalista. Veía en la televisión todos los programas del Hombre y la Tierra y mi héroe por aquel entonces era Félix Rodríguez de la Fuente. Recuerdo cuánto me afectó la noticia de su muerte una mañana de marzo de 1980. Tenía yo 15 años. Fue Félix el espejo en el que yo quería mirarme. No tenía ninguna duda. Hoy, casi cuarenta años después, soy profesor de lenguas clásicas en un instituto de enseñanza secundaria. Lejos quedaron aquellas colecciones de insectos del aprendiz de entomólogo, las lecturas incansables de los cuatro volúmenes de la Historia Natural del Instituto Gallach que ocupaban una de las estanterías de la salita de casa de mis padres, o la guía de aves de Europa y los prismáticos.

De este giro de 360 grados es Gregorio Herrera García de la Santa el culpable. Por aquel entonces el latín era una materia obligatoria para todos los alumnos que cursaban bachillerato. Aquella lengua, la cultura y la historia del pueblo que la utilizó y la legó prácticamente a casi toda Europa me cautivaron por sí mismas. Sin embargo, no tengo ninguna duda de que fue Goyo, mi maestro, el que logró despertar mi entusiasmo por el mundo clásico durante aquellos tres años en los que fui su alumno. Era un docente especial, diferente a los demás. De aspecto bonachón, hombre tranquilo, más Sancho Panza que Quijote, con unas gafas que le aportaban un aire intelectual y siempre con una cartera en bandolera que junto a su barba y media melena no dejaban duda de su progresía. En los márgenes de mis libros de textos de aquellos años todavía se conservan algunas caricaturas suyas dibujadas en los ratitos en los que algunos intentaban resolver el puzle de algún fragmento de la Guerra de las Galias. En sus clases se podía hacer prácticamente de todo, eso sí, siempre y cuando se estuviera en silencio y se participara y atendiera. Recuerdo que no nos dejaba coger el bolígrafo para tomar notas hasta que terminaba su explicación. Decía que así manteníamos mejor la atención. A veces les aconsejo lo mismo a mis alumnos, aunque sin mucho éxito, para qué vamos a engañarnos. Nunca levantaba la voz. Callaba hasta que callábamos. A veces su silencio se prolongaba durante algunos minutos, pero no se rendía hasta que con él enmudecían nuestros murmullos. Sus lecciones amenas, pero sin dejar de lado el trabajo intenso que debía dedicarse a los textos de César y Virgilio. Todavía en la facultad me sirvieron aquellos apuntes suyos de sintaxis latina básica. Con las diapositivas que él mismo realizaba y que nos proyectaba con frecuencia en el aula nos enseñó a ver más allá de los libros. No sé si es un falso recuerdo, pero Goyo, proyector y carro de diapositivas me vienen en un mismo paquete a la mente. Me pregunto cómo hubiera aprovechado hoy la cantidad y variedad de recursos tecnológicos que existen para reforzar el aprendizaje de los alumnos. En aquellos años sin duda fue un profesor bastante innovador.

Pero no fue solo un maestro dentro del aula. Si Goyo ha sido y es algo especial en mi vida y en la de muchos de sus alumnos es porque también fuera del instituto nos ayudó a seguir creciendo y madurando. Uno de los recuerdos más agradable de mi adolescencia y juventud es el de las Marchas de Goyo, como llamábamos en El Brocense a las marchas que él, un gran aficionado a la arqueología, organizaba para recorrer las calzadas romanas, sobre todo la Vía de la Plata, y estudiar y recuperar el patrimonio histórico y arqueológico del mundo romano en Extremadura. La primera de ellas (ya no sé si fue exactamente la primera) fue épica, de Cáceres a Mérida, cuando todavía la Vía de la Plata o el Camino Mozárabe no estaba bien señalizado. Imaginen casi 100 alumnos de bachillerato y muy pocos profesores (era una verdadera osadía para ellos) a pie con unas mulas y un arriero (no sé de dónde salieron) recorriendo una distancia de 70 kilómetros en 6 días. La comida de esta y de todas las demás era cosa de Nino, que todavía hoy regenta el bar del instituto y que no faltaba nunca como cocinero en aquellas caminatas. Vaya aventura. Fue toda una proeza llegar por fin al teatro romano de Mérida y realizar allí el acto fundacional de la Asociación Arqueológica Adaegina, que hoy es la Asociación de Amigos del Museo de Cáceres, elevando una plegaria a la diosa Adaegina y derramando mulsum sobre algún ara improvisada y, por supuesto, dentro de nuestras gargantas. Luego vinieron otras: de Puerto de Béjar a Carcaboso pasando por Cáparra, Monfragüe, Piedras Albas, Alcántara... Se entremezclan los recuerdos. De lo que estoy absolutamente seguro es de que todos esperábamos ansiosos la llegada de la primavera, por aquel entonces casi siempre lluviosa, para participar en las marchas de Goyo. En ellas se reforzaron lazos de amistad, surgieron los primeros amores adolescentes (algunos de los cuales todavía hoy perduran), disfrutamos de la naturaleza que brotaba en esas fechas, del patrimonio histórico y arqueológico, y practicamos actividades saludables muy alejadas de las discotecas de Torremolinos. De mi vida de estudiante son los mejores recuerdos de los mejores años.

Después seguimos juntos en la Asociación Arqueológica Adaegina organizando ciclos de conferencias o colaborando en campañas de excavaciones. La sede era la casa de Goyo y una simple carpeta custodiaba todo el archivo. Nos transmitió su pasión por la arqueología y gracias a él participamos durante nuestros años universitarios en campos de trabajo que se organizaban durante el verano en sitios arqueológicos. Recuerdo como si fuese maná del cielo el bocadillo y la cerveza helada a las 11 de la mañana bajo una encina en el peristilo de la villa romana de Monroy haciendo una pausa en aquellos tórridos veranos de la dehesa extremeña. También estuvimos en Cáparra, cuando Enrique Cerrillo reemprendió las tareas de excavación de la ciudad romana en el valle del Ambroz. En aquel año apareció una cabeza de Hermes, hoy en el museo de Cáceres, que supuso la garantía de la continuidad de los trabajos. Nos alojábamos en el poblado de los trabajadores de la central hidroeléctrica, ya casi abandonado, donde la Liga por la Educación y la Cultura Popular, a la que Goyo pertenecía, tenía un edificio habilitado para sus campamentos de verano.

Hace algunos años, cuando se cumplieron los 25 de la fundación de la Asociación Arqueológica Adaegina, se conmemoró el evento, como no podía ser de otra manera, con el recorrido de la Vía de la Plata desde el Cruce de las Herrerías hasta Cáceres en varias etapas. Recuerdo que participamos junto a los miembros actuales de la asociación también algunos antiguos alumnos de Goyo y volvimos a revivir aquellos momentos gloriosos de nuestra adolescencia. Pasando Aldea del Cano puede verse en la calzada un falso miliario con una inscripción que recuerda el momento.

Fue Goyo también el que me llevó por primera vez a Grecia, a mí y a otros tres que decidimos estudiar filología clásica. En aquel renault 11 en el que se aprovechó todo el espacio cargamos todas las provisiones, las tiendas de campaña, el equipaje y todo lo necesario para subsistir y abaratar costes. Todavía hoy no dejo de asombrarme de nuestro atrevimiento. Durante un mes de agosto de hace muchos años atravesamos Italia y recorrimos casi toda Grecia para disfrutar de aquellos lugares que hasta entonces solo conocíamos en nuestros libros. Más tarde regresé de nuevo con él, una amiga y mi mujer. Fue otro viaje muy intenso. Para mi mujer y para mí casi otra luna de miel. De este no recuerdo el modelo del vehículo, solo sé que también era el de Goyo.

Hace una semana un mensaje al móvil me anunciaba la noticia de su muerte. Ni siquiera sabía que estaba enfermo, aunque lo había echado de menos en algún concierto de la Orquesta de Extremadura en los que a veces coincidíamos, cuando mis padres están de viaje y me dejan sus abonos. No quería creerlo: era uno de mis inmortales, como yo digo, de esas personas que, aunque por las circunstancias se apartan de tu camino, siguen siendo un referente; de los que no puedes, o no quieres, imaginar que algún día se marcharán.

No sé si alguna vez te dije, Goyo, que buena parte de lo que soy te lo debo a ti, aunque supongo que podías intuirlo. Fuiste maestro de muchos de nosotros. Estoy triste, porque se ha ido una persona a la que estimaba y respetaba, a la que estaré siempre muy agradecido por todo lo que me enseñó. Soy profesor de lenguas clásicas y no naturalista como deseaba en mi niñez, pero no me arrepiento en absoluto. Gracias a ti leí los hermosos versos de Virgilio, caminé feliz sobre las vetustas piedras de las vías romanas y miré de cerca emocionado por primera vez los mármoles del Partenón. Todavía en mis clases comparto con mis alumnos muchas cosas de las que aprendí y experimenté contigo. Tu camino ya terminó, pero en el mío y en el de muchos otros no serán pocas las ocasiones en las que todavía se cruce la figura de un hombre con una cartera en bandolera.

GRATIAS·PLVRIMAS·MAGISTER
IN·ANIMA·MEA·ERIS·IN·PERPETVVM
S·T·T·L

viernes, 17 de mayo de 2019

Valete, dilectissimi discipuli.

Hoy es el último día de clase con mis alumnos de segundo de bachillerato. Bueno, ni siquiera eso, la verdad es que vienen a hacer un examen de latín, porque el magister quería que siguieran trabajando algún texto y estudiaran un poco más los temas de literatura, esos que tenemos que meter casi con calzador y que pugnan en sus cabezas con las fechas de la historia de España y las características del Renacimiento. Ya están muy cansados. Veremos a ver. Hoy es el último día de clase y debería estar contento por haberme librado de ocho horas semanales. Pero no. Hoy se va un grupo de alumnos con los que he compartido estos tres últimos años y a los que aprecio mucho. Me han enseñado cada día que nuestros jóvenes saben lo que quieren, que son muy responsables y que tienen ganas de seguir creciendo, a pesar de que en ocasiones se vean obligados a ir a contracorriente. 

A veces dar clases es muy duro. No lo niego. Pero otras veces es un enorme regalo. Yo, por mi parte, espero haberles enseñado no tanto el griego, el latín o la cultura clásica, sino aquello a lo que las humanidades contribuyen por encima de todo: a ser mejores personas. Como a tantos otros, los echaré de menos. Y en los últimos días de agosto, cuando los profesores de clásicas consultamos el oráculo y lanzamos temerosos la pregunta de si tendremos alumnos, me acordaré, para consolarme, de cuánto disfruté en mi trabajo estos últimos años.

Espero que no me reprochen el no asistir a la cena de la graduación, pero es que lo de la etiqueta no es lo mío. No sé si compensará este pequeño detalle que les dejo aquí, para que tengan un recuerdo del tiempo que hemos pasado juntos en la Domus sapientiae.

Valete, dilectissimi discipuli. Fortuna semper vobis faveat. Magister in animo suo vos memorabit.





Puede descargarse el vídeo también  aquí y aquí. Y la presentación en este otro enlace.






lunes, 13 de mayo de 2019

Con Emilio del Río


El día 6 de mayo los alumnos de latín y griego de 1º y 2º de Bachillerato asistieron a la conferencia que el profesor Emilio del Río impartió en la Facultad de Filosofía y Letras de Cáceres con el título “El sorprendente origen de nuestras palabras”. Con divertidos ejemplos demostró que hoy en día el latín sigue estando muy presente en nuestras vidas y que no está de más saber latín para poder entender mejor no solo nuestra lengua, sino el mundo que nos rodea.

Desde que comenzó la sección de Verba Volant en RNE los alumnos de latín del Pacheco la escuchan cada semana y ha sido muy agradable poder saludar a su conductor personalmente, que ahora se encuentra de gira por las diferentes ferias del libro presentando su libro Latín Lovers. Al final de la conferencia Emilio del Río departió amablemente con los alumnos, les firmó su libro y se fotografió con ellos para tener un recuerdo del encuentro.

Gracias, Emilio, por ayudar a difundir la cultura clásica.